























Esta inmensa casa del estudio Beel & Achtergael Architects, recuerda a los lienzos pop de las mansiones californianas con enormes piscinas de David Hockney. En este caso, no se trata de colinas “hollywoodienses” sino de las belgas, mucho más parecidas a las nuestras. No es que arquitectónicamente esta vivienda me parezca extraordinaria, porque los volúmenes racionalistas en una sola planta son ya el pan de cada día. Además con la cantidad de dinero que se ve en los materiales utilizados, en las obras de arte y en los coches que coleccionan y con la extensión que tiene el terreno podría ser más espectacular. Sin embargo posee una pureza de líneas y una sencillez que la convierte en una arquitectura “sosegada” que invita a la calma y una luz que la hace merecedora de estar aquí.
Creo que tiene demasiadas ventanas, este tipo de viviendas-escaparate acaba pareciédose más a un pabellón de una Expo o a un museo que a una casa que apetezca habitar. Al menos en el garaje le sobran unas cuantas, aunque se ve que a los dueños les gusta “fardar” de sus múltiples posesiones. Se ve por ahí alguna que otra escultura, parece que tienen una extensa colección de arte, como una obra de Marc Quinn que es una Kate Moss haciendo yoga y alguna pieza de diseño escandinavo típica en estas/os casas/casos.
Es una vivienda que invita al relax, a disfrutar de las vacaciones, del espacio, del arte, de la luz y de algún que otro cóctel. Pero si tuviese que vivir en la casa de mis sueños no sería esta, es demasiado fría.
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En la sección “La casa de la semana” nos vamos a Sendai, como particular homenaje a las víctimas del terremoto y la tragedia posterior. Está diseñada por el estudio Apollo Architects and Associates. Quiero creer que sigue en pie. Me ha gustado la pureza de líneas y el contraste entre el exterior y el interior. Por fuera todo es blanco inmaculado, racionalista, sin accesorios y por dentro los tonos se oscurecen gracias a los materiales muy bien elegidos que le dan calidez al espacio como el hormigón y las maderas oscuras. Aunque esa profusión de cables por todas partes afean cualquier fachada...
Para explicar lo que pasa en nuestra tierra os voy a contar una anécdota. Hace unos años a un señor de Zas le toco una cantidad obscena de dinero en la lotería. En el periódico salía una foto del coche que le compró a su hijo, un Ferrari no sé cuantos, aparcado enfrente de una casa sin revocar, con el ladrillo visto. Y es que para todo hay prioridades… Aunque hay bastantes posibilidades de que me guste más esa que donde viva ahora.






ARJEN REAS